LA PLAZOLETA
LA PLAZOLETA Ha muerto Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, el General chileno que se apoderó de La Moneda a través del Golpe de Estado o el eufemístico “Pronunciamiento Militar” como les acomoda decir a sus seguidores un lejano 11 de septiembre de 1973, cuyo Régimen personalista (no se puede hablar de Gobierno legítimo cuando se llega al Poder a través de las balas y el abuso) ha sido el más largo y sanguinario de la historia del país, y que sólo tuvo fin por el rotundo NO, no más, no más dictadura, no más Pinochet, que le manifestó la gente con un lápiz y un papel en el Plebiscito del 5 de octubre de 1988, decisión popular que el ya fallecido dictador tuvo que aceptar a regañadientes y gracias esta vez, a que los generales de las otras ramas de las Fuerzas Armadas también le dijeron que no, que no se prestaban para un nuevo engaño al pueblo, como si lo habían hecho en el anterior plebiscito de 1980. Muere un 10 de diciembre, coincidentemente un día en que se celebran internacionalmente los Derechos Humanos, derechos que su régimen a punta de asesinatos, desapariciones, vendettas, torturas, secuestros, expulsiones arbitrarias, y otros horrores se encargó de pisotear. Todos estos crímenes avalados por acusaciones concretas en más de 400 querellas en tribunales de justicia, con su muerte aparentemente ahora quedan sin culpable; así como también los “otros delitos”, esos que no atentan contra los derechos básicos de cada ser humano, sino contra la honradez y que le hicieron perder el apoyo y el respeto de muchos que hasta hace un par de años metían las manos al fuego por el Tata, seguros de que no se quemaban. Pero después de la muerte hay un juicio que ninguna persona puede eludir. Ha muerto por fin una triste etapa de la historia de Chile, sentimos que recién hoy se entierra el siglo XX y empieza también a morir con Pinochet el país dolido y dividido, agoniza paulatinamente el fanatismo, la odiosidad y la polarización que aun queda en algunos personas de ambos sectores, graficado ayer domingo en los que salieron a las calles y se violentaron. Somos la generación llamada a construir el nuevo panorama social y político del país, hace mucho la generación post Pinochet, los que tenemos que poner nuestra fuerza en el futuro para avanzar, evitando cometer errores que como ya sabemos cuestan caro, cuestan dictaduras eternas con tiranos sin límite que dejan heridas imposibles de sanar. Por todo lo que para nosotros como jóvenes linarenses y socialistas representa la figura del ex dictador, nos resulta desagradable vivir en una ciudad que posiblemente sea la única del país que posee una plazoleta llamada Augusto Pinochet. El lugar en sí no es feo, está bien cuidado y posee lindos árboles que crecen, y aun cuando se ubica en los terrenos de la Escuela de Artillería en donde se cometieron atropellos en el gobierno militar, esto no significa que en la actualidad las FF.AA. sean patrimonio de un sector minoritario del país llamado pinochetismo, sino que de toda la nación. El Linares que queremos es posible y pedimos por lo tanto que por respeto a las personas que fueron abusadas ahí en otros tiempos, para dignificar a la Escuela de Artillería y también a Linares y su gente, se cambie el nombre de esta área verde. Leonardo Alfaro Contreras Secretario Político Juventud Socialista de Linares 11 de Diciembre de 2006
